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Comparativas

Comparativa de quesos: Cheddar vs Gouda vs Suizo

¡Mejora tu tabla de quesos y sándwiches! Compara los perfiles de sabor, orígenes y capacidad de fundido del cheddar, gouda y queso suizo.

Cheeses

Cómo entender los quesos semiduros

El cheddar, el gouda y el queso suizo son quesos semiduros, lo que los hace increíblemente versátiles. Se pueden cortar en rebanadas para sándwiches, rallar para fundir o cortar en cubos para botanear. Sin embargo, sus procesos de maduración únicos y sus cultivos bacterianos les otorgan personalidades muy distintas.

Cheddar: El clásico y punzante británico

Originario de Inglaterra, el cheddar es el queso más popular del mundo. El cheddar joven es suave y se funde de manera uniforme. No obstante, conforme madura (cheddar curado o añejo), desarrolla un sabor complejo, terroso e intenso, junto con una textura quebradiza repleta de crujientes cristales de lactato de calcio. El cheddar añejo es fantástico como aperitivo, pero puede separarse y volverse grasoso al fundirse a fuego alto.

Gouda: La delicia dulce holandesa

Proveniente de los Países Bajos, el gouda es conocido por su interior suave de tono amarillo pálido (a menudo recubierto con una corteza de cera roja). Presenta un perfil de sabor notablemente dulce, anuezado y casi acaramelado en comparación con el cheddar. Gracias a su mayor contenido de grasa y humedad, el gouda joven es uno de los mejores quesos para fundir del mundo, ideal para sándwiches gourmet a la plancha o fondues.

Queso suizo (Emmental): El gigante con notas a nuez

El auténtico queso suizo (Emmental) es famoso por sus emblemáticos agujeros (ojos), provocados por el dióxido de carbono liberado por bacterias específicas durante la maduración. Tiene una textura firme y un sabor muy suave, dulce y con toques de nuez. Se funde a la perfección, siendo la elección tradicional para fondues clásicos, gratinados y para acompañar jamón en sándwiches.