Sustitutos Baking

Sustitutos del azúcar moreno

¿Te has quedado sin azúcar moreno? Aprende a hacer el tuyo en segundos usando azúcar blanco y melaza, o cámbialo por azúcar de coco.

⚖️ La proporción exacta
1 Taza = 1 Taza de Azúcar blanco + 1 Cda Melaza

Mejores sustitutos

Reemplazar con Proporción Mejor para
Azúcar Blanco + Melaza 1 taza azúcar blanco + 1 Cda melaza toda la repostería, galletas
Azúcar de Coco 1 taza de azúcar de coco repostería saludable

¿Qué es exactamente el azúcar moreno?

Para buscar un sustituto, ayuda entender qué es el azúcar moreno comercial: simplemente es azúcar blanco granulado refinado al que se le ha vuelto a añadir melaza. La melaza proporciona un sabor a caramelo, un color oscuro y, lo más importante, humedad. Esta humedad extra es lo que hace que las galletas con chispas de chocolate sean suaves y masticables (chewy) en lugar de crujientes.

El truco casero perfecto: Azúcar blanco + Melaza

Si tienes un frasco de melaza en tu despensa, puedes hacer una réplica exacta en tu propio tazón. Para hacer 1 taza de azúcar moreno, combina 1 taza de azúcar blanco granulado con 1 cucharada de melaza. Usa un tenedor o tus dedos para frotar la melaza en el azúcar hasta que parezca arena húmeda. Debido a que esta es literalmente la misma fórmula utilizada en la fábrica, puedes usarla en una proporción estricta de 1:1 en cualquier receta.

Sirope de arce o miel

Si no tienes melaza, puedes recurrir a edulcorantes líquidos como el jarabe de arce real. El sirope de arce es fantástico porque comparte esas notas de caramelo terroso. Sin embargo, debes ajustar la receta porque estás usando un líquido: usa 3/4 de taza de sirope de arce por 1 taza de azúcar y reduce los otros líquidos de la receta en 3 o 4 cucharadas.

Azúcar de coco para un cambio saludable

El azúcar de coco tiene un color marrón natural y un sabor a caramelo tostado rico, muy similar al azúcar moreno (sustitución 1:1). La advertencia es que el azúcar de coco es mucho más seco. Si lo usas en galletas, probablemente quedarán más crujientes y menos masticables. Para contrarrestar esto, añade una pequeña gota de leche o aceite a la masa.